La líder régimen venezolano de transición, Delcy Rodríguez, reconoció públicamente el abandono del campo gasífero Loran durante 23 años, admitiendo el deterioro estructural acumulado durante las gestiones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en uno de los sectores estratégicos del país.
El reconocimiento se produjo en el marco del anuncio de un acuerdo con la empresa Shell, a la que el régimen venezolano otorgó una licencia para iniciar la fase inicial de exploración y explotación del yacimiento.
El campo Loran-Manatee, ubicado en la Plataforma Deltana, cuenta con reservas estimadas de hasta 10 billones de pies cúbicos de gas natural y representa uno de los activos energéticos más relevantes de Venezuela.










