La economía argentina ha comenzado a desplegar todo su potencial bajo el renovado modelo de libre mercado impulsado por la administración del Presidente Javier Milei. El Gobierno nacional consolida una transformación estructural fundada en la confianza y el desarrollo productivo real. El sector de la edificación se convirtió en la gran punta de lanza de esta recuperación económica. Según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC) marcó en septiembre un formidable avance del 7,8% mensual en la serie desestacionalizada y una aceleración del 5,1% interanual.
Este impresionante salto mensual del 7,8% constituye la mejora más alta registrada desde mediados de 2024, alcanzando además el valor más elevado para el indicador desde el mes de mayo. La contundencia de las cifras de septiembre da continuidad a la senda expansiva iniciada en meses previos, donde se destacó la mejora del 1% registrada en agosto y el salto previo del 6% observado en mayo. Gracias a esta potente aceleración, el saldo acumulado de los primeros nueve meses del año logró posicionarse firmemente en terreno positivo con una suba del 1,3% frente al mismo período de 2025.
Este renacimiento de la actividad es el resultado directo del plan de alivio financiero para el sector privado diseñado por el Ministro Luis Caputo, el cual benefició a empresas y pymes mediante el impulso a los créditos, la suspensión de embargos y la eliminación de impuestos distortivos.
La fuerza de la actividad constructora se verifica de manera particular en el consumo desbordante de los materiales fundamentales de la industria. En el mes de septiembre, la demanda de insumos clave registró incrementos interanuales de doble dígito y avances sólidos en sus rubros más estratégicos:
Las pinturas para la construcción encabezaron el crecimiento con un despegue extraordinario del 22,4% interanual.













