El partido bonaerense de Moreno, gobernador por el kirchnerismo, atraviesa un momento crítico. La inseguridad ya había dejado su huella con el intento de robo a un agente de la Policía de la Ciudad, quien abatió a uno de los delincuentes, y con el trágico homicidio de un repartidor que intentó intervenir en un intento de robo en la vía pública.
Sin embargo, en esas 48 horas marcadas por la violencia y el derramamiento de sangre, se sumó otra víctima fatal: un hombre que se dirigía en moto a su trabajo fue atacado por ladrones, quienes lo asesinaron con un disparo en la espalda.













