Mientras la provincia de Buenos Aires arde en inseguridad y sus ciudadanos viven con miedo constante, el gobernador ultra kirchnerista Axel Kicillof prefiere marchar contra el exitoso Gobierno de Javier Milei en lugar de ocuparse de los problemas reales de los bonaerenses.
En un acto de absoluta desconexión con la realidad, el mandatario kirchnerista anunció con entusiasmo su participación en la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTQI+, mientras la violencia y el crimen siguen cobrándose vidas inocentes en su provincia.
El colmo de la hipocresía se evidenció en Moreno, donde trabajadores de la plataforma PedidosYa y vecinos salieron a exigir mayor seguridad tras el brutal asesinato de un repartidor, apuñalado siete veces.

La protesta, que surgió espontáneamente por el hartazgo de vivir bajo una amenaza constante, fue reprimida violentamente por la policía de Kicillof. En lugar de escuchar a los ciudadanos, el gobernador ordenó una respuesta represiva que incluyó disparos de balas de goma, gas pimienta y hasta el secuestro de las motos de los trabajadores, profundizando aún más el enojo social.
Mientras tanto, Kicillof elige usar su tiempo y su cargo para atacar al presidente Milei, cuestionando su discurso en el Foro Económico de Davos y calificando su política económica como un "espanto".









