El rectorado de la Universidad de Buenos Aires volvió a quedar en el centro de la polémica luego de otorgarle el Doctorado Honoris Causa al músico Carlos “Indio” Solari y organizar una fiesta en su nombre con fondos públicos, en plena discusión nacional por la falta de transparencia económica, el bajo nivel de egreso y la negativa de las facultades a cobrarles a los estudiantes extranjeros.
El acto se realizó el viernes 15 de mayo en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la UBA y fue encabezado por el rector Ricardo Gelpi y el vicerrector Emiliano Yacobitti. Solari no asistió personalmente, pero envió un mensaje grabado de agradecimiento. La distinción fue recibida en su nombre por Gaspar Benegas, guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, quien además participó de un show acústico posterior.
Emiliano Yacobitti, Ricardo Gelpi le entregaron a Gaspar Benegas la distinción para el Indio.
La ceremonia fue presentada por la universidad como un reconocimiento a la trayectoria artística de Solari y a su influencia en la cultura popular argentina. Sin embargo, la distinción no guarda relación alguna con la formación académica, aunque sí fue financiada con los fondos destinados al funcionamiento universitario. El homenaje se produjo, además, en un momento especialmente sensible para la UBA, que mantiene una fuerte disputa política con el Gobierno de Javier Milei por el presupuesto universitario.
La decisión de la UBA de realizar una ceremonia institucional para distinguir al Indio Solari vuelve a abrir el debate sobre el manejo político de los fondos dispuestos para la educación. Mientras las autoridades denuncian falta de recursos, organizan actos de alto perfil, sostienen estructuras ineficientes y mantienen una posición ideológica contra el cobro a estudiantes extranjeros.
El Gobierno ha sido contundente al desmontar el relato del “desfinanciamiento” impulsado por los sectores opositores y exponer el despilfarro de la administración universitaria. En un spot difundido por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, con Alejandro Álvarez como una de las caras principales, se expusieron datos sobre el gasto universitario, la baja tasa de egreso y la falta de transparencia en el uso de los recursos.
Uno de los puntos más fuertes señalados por el oficialismo es que el 40% de los estudiantes de Medicina de la UBA son extranjeros, mientras las autoridades universitarias se niegan a cobrarles un arancel, pese a que el Gobierno ya habilitó esa posibilidad. En otras palabras: las facultades reclaman más fondos, pero deciden sostener con plata de los argentinos a alumnos que vienen de otros países.
Al finalizar la ceremonia, el guitarrista montó un show acústico.
El Ministerio de Capital Humano anticipó que en las próximas semanas lanzará un micrositio con información completa del sistema universitario, para que cualquier ciudadano pueda consultar de manera clara datos sobre presupuesto, egresos, costos y funcionamiento. La discusión ya no pasa sólo por cuánto dinero reciben las universidades, sino qué hacen con esos fondos.