Los distintos gobiernos de España, en línea con los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU, adoptaron medidas para "combatir el cambio climático", las cuales incluyen la destrucción de presas y embalses.
Esta política, impulsada con la excusa de la "restauración del cauce natural de los ríos y la preservación del ecosistema fluvial", tuvo como consecuencia la demolición de cientos de infraestructuras de contención de agua.
Políticas "verdes" en crisis
Los recientes graves episodios de inundaciones en varias regiones del país, especialmente tras la DANA en Valencia, dejaron en evidencia los peligrosos efectos de estas demoliciones y las consecuencias de estas políticas "verdes" en la vida de los ciudadanos.












