El exgobernador peronista de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido luego de que quedara firme la condena que recibió por los delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública.
La Justicia consideró probado que desvió fondos estatales para fines particulares y utilizó contrataciones de publicidad y otros recursos públicos para financiar su proyección política y su campaña presidencial de 2015.
La orden de detención también alcanzó a su cuñado, Juan Pablo Aguilera, y a Pedro Báez, quien fue ministro de Comunicación durante su gestión. Ambos fueron condenados a seis años y medio de prisión en la misma causa.
Sergio Urribarri y Cristina Kirchner.
La decisión fue tomada por el Tribunal de Juicio que había condenado a los tres y estableció que comenzaran a cumplir sus respectivas penas en la Unidad Penal de Paraná (UP1).
Urribarri se encontraba en su domicilio de Concordia cuando efectivos policiales fueron a buscarlo para trasladarlo hacia la capital provincial. El recorrido entre ambas ciudades es de unos 280 kilómetros y, debido al estado de la Ruta Nacional 18, el traslado demandó casi cuatro horas. Como consecuencia, el exgobernador ingresó a la UP1 durante la madrugada.
El exfuncionario, aliado del kirchnerismo y exembajador en Israel durante el Gobierno de Alberto Fernández, había sido condenado originalmente el 7 de abril de 2022 e inhabilitado de manera perpetua para ejercer cargos públicos.
La posibilidad de que cumpliera la pena en la cárcel de Paraná había sido contemplada entre distintas alternativas luego de que la Corte Suprema rechazara el último recurso presentado para intentar revertir la sentencia..
Sergio Urribarri.
Además de la UP1 de Paraná, las otras opciones que se habían evaluado para su alojamiento eran la UP3 de Concordia y la colonia penal de Gualeguaychú.
La confirmación definitiva de la condena abrió el camino para que comenzara a ejecutarse la pena. Frente a esta situación, la defensa de Urribarri realizó una presentación de último momento con el objetivo de evitar su ingreso a prisión.
Los abogados invocaron razones vinculadas con su estado de salud y solicitaron que se suspendiera la ejecución de la condena y que se le concediera el beneficio de la prisión domiciliaria.
Sin embargo, el Tribunal de Juicio resolvió que Urribarri, Aguilera y Báez comenzaran a cumplir las penas en la Unidad Penal de Paraná. De esta manera, el exgobernador peronista quedó alojado en la cárcel luego de que la condena por corrupción adquiriera carácter firme.