El exgobernador peronista de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido luego de que quedara firme la condena que recibió por los delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública.
La Justicia consideró probado que desvió fondos estatales para fines particulares y utilizó contrataciones de publicidad y otros recursos públicos para financiar su proyección política y su campaña presidencial de 2015.
La orden de detención también alcanzó a su cuñado, Juan Pablo Aguilera, y a Pedro Báez, quien fue ministro de Comunicación durante su gestión. Ambos fueron condenados a seis años y medio de prisión en la misma causa.












