Ambos policías se arrojaron al piso para protegerse. Al reincorporarse, el cabo se identificó como miembro de la fuerza y utilizó su arma reglamentaria para defenderse, disparando tres veces contra el atacante armado, que resultó herido y huyó unos metros antes de colapsar. Su cómplice, que no logró escapar, fue neutralizado en un forcejeo cuerpo a cuerpo por la subinspectora, quien no portaba su arma en ese momento.
El ladrón herido fue trasladado de urgencia al Hospital Iriarte de Quilmes con custodia policial. Pese a los esfuerzos médicos, falleció tras ser intervenido quirúrgicamente. La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de Quilmes, dirigida por el fiscal Martín Conde. El hecho fue calificado como “robo agravado por el uso de arma de fuego / homicidio”.













