El mapa logístico del acceso a la Antártida atraviesa una transformación significativa tras la decisión de Estados Unidos de retirar sus buques científicos del puerto de Punta Arenas, Chile.
La medida, motivada por ajustes presupuestarios, no solo redefine las rutas de apoyo a la investigación polar, sino que abre un nuevo horizonte de posibilidades para la Argentina, particularmente para Ushuaia, que busca consolidarse como el principal punto de conexión hacia el continente blanco.
Durante más de treinta años, los buques de la National Science Foundation (NSF), el Nathaniel B. Palmer y el Laurence M. Gould, tuvieron su base de operaciones en la Región de Magallanes, desde donde partieron decenas de misiones científicas hacia la Antártida.













