''Fue algo que no tiene justificación para nada, por supuesto, pero no fue más que una comida, fue eso.'', añadió. ''Por ahí la gente no sabe que la Casa Rosada se trasladó a Olivos, a la Jefatura de Gabinete. Todos los ministros trabajaron todos los días en la Jefatura de Gabinete de Olivos. Entonces eso era una normalidad. Y vos en Olivos de repente te decían: 'Hay una cena', y la cena ya estaba lista. Y eso era natural y normal.'', comentó.
La confesión no llega sola. Yáñez también hizo alusión al escándalo de las infidelidades del ex presidente, relatando episodios personales de manipulación emocional, ausencia paterna y violencia indirecta. “Soy responsable, estuve ahí. Pero me dolió cargar sola con todo”, lamentó, sin dejar de remarcar que la Casa Rosada se había “trasladado a Olivos”.
La entrevista también expuso el costado 'humano' de una separación plagada de acusaciones cruzadas. Fabiola denunció que Fernández intentó desacreditarla acusándola de “desequilibrio psiquiátrico”, algo que comparó con las prácticas del siglo XVIII usadas para controlar a las mujeres.
“Me duele que diga eso. Nunca se preocupó por saber si su hijo tenía fiebre en la noche. Para su cumpleaños dijo que iba a venir y ese mismo día avisó que no tenía pasaje. No sé si no puede pagarlo”, explicó entre lágrimas.