En un hecho que aún genera divisiones dentro de la política argentina, Silvia Lospennato –entonces diputada nacional y hoy una de las principales candidatas del PRO– se unió en 2020 a Máximo Kirchner y Martín Lousteau para apoyar el proyecto de despenalización del aborto en el Congreso. Aquella jornada legislativa marcó un punto de inflexión que desnudó el verdadero posicionamiento ideológico de la diputada: lejos del republicanismo y la moderación que proclama, Lospennato se mostró como una pieza clave en la consolidación de la agenda de izquierda más radical.
Durante ese proceso, Lospennato no sólo votó a favor del proyecto junto al kirchnerismo, sino que facilitó que el capital simbólico y político de la sanción quedara en manos del entonces oficialismo, pese a que la imagen del expresidente Alberto Fernández ya venía en franco deterioro.













