La era del reparto discrecional y del clientelismo kirchnerista en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) ha llegado a su fin con la nueva administración.
En sintonía con las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei, el INCAA inicia un proceso histórico de transformación, centrado en la transparencia, la eficiencia y la verdadera promoción del talento. Se reemplaza el viejo esquema de subsidios manejados a conveniencia por una selección rigurosa y objetiva de proyectos audiovisuales.
En este marco, el instituto ha abierto la inscripción al Registro Único de Comités y Jurados, una iniciativa que busca garantizar que la evaluación de los proyectos sea realizada por verdaderos profesionales del sector, alejados de la política y el amiguismo.











