Este 9 de abril de 2025, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una marcha frente al Congreso de la Nación, con el supuesto objetivo de apoyar a los jubilados en sus reclamos por mejoras en sus haberes y protestar contra las exitosas políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, lo que se esperaba como una demostración masiva de fuerza sindical quedó lejos de serlo. La movilización, que dio inicio al mediodía, no logró reunir a las multitudes que la central obrera suele mencionar en sus discursos. Las imágenes del evento muestran una concurrencia más bien modesta, con amplios espacios vacíos que contrastan con las expectativas infladas por los organizadores.
La presencia de la CGT en la marcha, en compañía de la izquierda, también dejó mucho que desear. Los principales dirigentes sindicales hicieron una aparición breve, casi protocolar, que pareció más destinada a cumplir con la foto que a liderar una protesta contundente.

Apenas unas horas después de iniciada la movilización, la cúpula de la CGT se retiró del lugar, dejando a los pocos manifestantes restantes sin el respaldo visible de sus líderes. Esta actitud tibia refuerza la idea de que la marcha fue simplemente un gesto simbólico, en un contexto donde la CGT enfrenta una dura crisis interna.









