Estructuras ideológicas financiadas con recursos públicos
Junto al control del personal y los contratos, también se revelaron gastos insólitos heredados de gestiones anteriores. Durante años, se sostuvieron comités ideológicos que nada tenían que ver con la atención médica. El caso más evidente fue el del Comité de Género y Diversidad.
Este espacio tenía decenas de integrantes, incluso de áreas no médicas, y se dedicaba a actividades simbólicas sin utilidad hospitalaria. Uno de sus actos más difundidos fue la inauguración de un banco rojo en el patio central y un mural alusivo a la violencia de género. Nada vinculado con mejorar la salud de los niños.
También se financiaron estructuras como el “Comité de Hospital Libre de Humo”, cuya función podría haberse resuelto con una simple señalética. Además, existía un comité de médicos especializados en “cambio de género”, enfocado en tratamientos irreversibles para menores.












