Bajo la gesitón del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, la inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires parece seguir avanzando a paso firme, esta vez golpeando directamente a los trabajadores de los medios de comunicación, quienes, en medio de sus tareas diarias, se ven expuestos a la creciente delincuencia.
El jueves por la mañana, en pleno Palermo, un camarógrafo de TN, Adrián Pomito, fue víctima de un robo mientras realizaba una cobertura en la esquina de Humboldt y Cabrera, un área de la ciudad que, poco a poco, se está convirtiendo en un punto de frecuente actividad delictiva.
Según relató Pomito a TN, el robo ocurrió a las 07:09, cuando él se encontraba de espaldas, revisando su teléfono móvil para preparar la salida al aire. "Estaba levantando señal, para conectarnos, estaba de espaldas, tenía abierto el teléfono", explicó.
"Estaba mirando para el lado de la cámara, vino uno de atrás, me sacó el celular y se subió a la moto, que estaba casi esperándolo, con otro, y se dieron a la fuga", contó el camarógrafo, quien no tuvo tiempo ni siquiera de percatarse de la situación.

Pomito agregó que la cuadra estaba desierta y que, tras el robo, trató de correr unos metros detrás de los delincuentes, sin éxito. En un escenario tan común como desconcertante en la Ciudad, el robo se dio en un abrir y cerrar de ojos, lo que deja en evidencia la vulnerabilidad a la que están expuestos no solo los ciudadanos, sino también aquellos que cumplen con la función de informar.
Mientras tanto, la situación empeoró cuando, un día después, la cronista de Radio Rivadavia, Valentina Berterretche, sufrió un intento de robo en Retiro. Esta vez, la indignación de los periodistas fue palpable.









