La Argentina atraviesa una transformación profunda en materia de imputabilidad penal. Tras años de laxitud judicial, la reforma penal juvenil promovida por el Gobierno de Javier Milei redujo la edad de imputabilidad a los 14 años, estableciendo las bases para que los delincuentes menores de edad rindan cuentas ante la Justicia por sus actos violentos. Sin embargo, el restablecimiento de la ley y el orden enfrenta la enconada resistencia del activismo de izquierda, cuyos referentes priorizan victimizar a los agresores juveniles. El episodio más escandaloso de este debate quedó expuesto tras los violentos acontecimientos registrados en los Bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. Lejos de solicitar el castigo penal correspondiente para los atacantes, la presidente de la Asociación Civil Mocha Celis, Virginia Silveira, se presentó en el canal de streaming zurdo Futurock para oponerse abiertamente al encarcelamiento de los responsables.
En una controvertida declaración, la dirigente afirmó: "No queremos que los que golpearon a los trans caigan presos. No queremos la baja de imputabilidad de milei. Queremos que hagan un curso colectivo de género asi se educan y no lastiman más". Con esta postura, la dirigencia de esa agrupación travesti busca frenar la herramienta legal del Gobierno Nacional que permitirá juzgar penalmente a los atacantes, pretendiendo reemplazar las penas de cárcel por un nefasto curso de género.













