El Gobierno de Javier Milei anunció un ambicioso plan de obras prioritarias por más de USD 6.600 millones, con el objetivo de mejorar la red de transporte eléctrico en distintas regiones del país y reducir los cortes de suministro.
Sin embargo, estas obras se destacan porque serán financiadas y llevadas a cabo por empresas privadas mediante un modelo de concesión, lo que implica que no representarán un gasto para el Estado ni tampoco para los pagadores de impuestos.
Los proyectos serán adjudicados mediante licitaciones tanto nacionales como internacionales. De acuerdo con lo informado por la Secretaría de Energía, el financiamiento provendrá del cobro de un ítem en las tarifas de los usuarios que se beneficien con las nuevas infraestructuras.
Sin embargo, ese cargo recién comenzará a aplicarse una vez que las obras estén terminadas y operativas. Esta condición, que impide trasladar el costo a los usuarios antes de la puesta en marcha de las obras, fue uno de los factores que demoraron la implementación del plan.












