Tras los devastadores incendios que arrasaron los bosques patagónicos de Chubut y Río Negro, el Gobierno de Javier Milei tomó la determinación de declarar oficialmente a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) como una organización terrorista, incorporándola al registro oficial que agrupa a individuos y grupos señalados por este tipo de actividades.
La medida fue adoptada poco después de que el líder de la RAM, el terrorista mapuche Facundo Jones Huala, realizara una declaración que generó amplio repudio y provocó denuncias judiciales: "Yo reivindico los sabotajes y los atentados incendiarios a la infraestructura del sistema capitalista, de las trasnacionales, de los terratenientes".
A través de una resolución del Ministerio de Seguridad Nacional publicada en el Boletín Oficial, se dispuso en cuatro artículos "declarar reunidos los requisitos para la inscripción de la organización Resistencia Ancestral Mapuche en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET)".
Asimismo, se instruyó a la Cancillería para que valide la medida conforme a la normativa vigente, dado que la información será compartida por Argentina con otros países.












