El Gobierno de Javier Milei, mediante el Ministerio de Salud de la Nación, en línea con su política de recorte del gasto público, decidió no renovar el subsidio que recibía la polémica Fundación de la Hemofilia.
En este contexto, se reavivió una grave polémica que involucra a esta institución que desde hace décadas concentra la atención de pacientes con trastornos hemorrágicos hereditarios como la hemofilia y la enfermedad de von Willebrand.











