El Gobierno avanza con un retiro voluntario en los Medios Públicos para iniciar un recorte profundo de la abultada estructura heredada en la Televisión Pública y Radio Nacional. La medida, confirmada por fuentes oficiales, apunta a reducir parte de los 2400 empleados registrados, distribuidos entre ambas empresas, antes de fin de año.
El proceso será instrumentado por Javier Lanari, designado para conducir la nueva Secretaría de Medios y Comunicación tras la llegada de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. Aunque la secretaría aún espera la publicación del decreto que formalice su creación, el equipo ya trabaja en el diseño final del retiro voluntario.

Un funcionario involucrado en el esquema explicó que el objetivo será abrir la adhesión, medir cuántos trabajadores se suman y negociar indemnizaciones proporcionales al cargo y la antigüedad. Dentro del Gobierno aseguran que los montos serán “razonables” y que buscan una transición ordenada, aunque anticipan que habrá tensión con los gremios.
El plan se apoyará en dos figuras centrales: Carlos Curci González, interventor de la Televisión Pública, Radio Nacional y Contenidos Artísticos e Informativos; y Fernando Subirats, director de la emisora. Ambos son considerados piezas clave en la estrategia de modernización. Voces oficiales remarcan que, mientras una radio líder del país opera con unos 300 empleados, Radio Nacional mantiene una planta de 1100 personas, cuatro veces más. Desde el oficialismo califican esa dimensión como “un despropósito” consolidado durante los primeros años del kirchnerismo.









