En un despliegue de autoridad que marca un hito en la historia reciente del país, el Gobierno Nacional ha procedido a la expulsión de 14.000 extranjeros durante los últimos seis meses. Esta cifra, que evidencia una aceleración contundente de las políticas de seguridad, fue comunicada por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien a través de sus redes sociales sentenció con una palabra que ya es marca registrada de la gestión: “Afuera”.
La funcionaria fue categórica al definir los nuevos estándares de convivencia en suelo argentino: “Argentina está abierta para quienes vienen a trabajar, a invertir, a respetar y cumplir la ley. Quienes no lo hace, no tienen lugar”. La purga migratoria no es arbitraria; se enfoca quirúrgicamente en individuos con antecedentes penales, alertas rojas de Interpol, impedimentos legales o aquellos que intentaron vulnerar la soberanía nacional ingresando sin cumplir la normativa vigente.











