El Gobierno nacional autorizó la instalación de tecnología para detectar y bloquear celulares dentro de cárceles federales, en una medida orientada a frenar delitos que se siguen coordinando desde el interior de los penales. La decisión fue formalizada a través de la Resolución 336/2026 del Ministerio de Seguridad, publicada en el Boletín Oficial.
La iniciativa surge en un contexto donde el uso ilegal de teléfonos en prisión se convirtió en una herramienta clave para organizaciones delictivas. Investigaciones judiciales recientes expusieron cómo detenidos lograban operar verdaderos “call centers” desde las cárceles, llevando adelante estafas telefónicas, amenazas e incluso coordinando robos.










