El Gobierno de Javier Milei lanzó un concurso público nacional e internacional en Fabricaciones Militares, con el objetivo de incorporar inversión privada, modernizar su infraestructura y aumentar la producción de armamento.
Se trata de un modelo sin precedentes en la historia reciente de la empresa, orientado a eliminar el déficit operativo e insertar a la industria de defensa argentina en las cadenas globales de suministro.
La convocatoria, ya formalizada tras completar el proceso administrativo correspondiente, apunta a seleccionar uno o más socios estratégicos para conformar nuevas joint ventures.
El presidente Javier Milei.
Estas asociaciones estarán destinadas a impulsar la ampliación, modernización y desarrollo de las distintas unidades de negocio de la compañía, mediante el aporte de capital, tecnología y capacidades comerciales por parte de empresas tanto nacionales como extranjeras.
Según la documentación oficial, el mecanismo adoptado será un Concurso Público Nacional e Internacional bajo modalidad de etapa múltiple, en función de la complejidad del proyecto.
A lo largo del proceso se evaluarán propuestas vinculadas con la expansión de las capacidades industriales, la optimización de los procesos productivos y el desarrollo comercial de la empresa.
A partir de ese análisis, se seleccionarán las ofertas más convenientes para conformar una Unión Transitoria de Empresas (UTE) por cada línea de negocio adjudicada.
Fabricaciones militares.
El pliego de bases y condiciones, previamente aprobado por el Ministerio de Defensa, único accionista de la firma, establece los criterios de participación, admisión, evaluación y adjudicación.
Además, incluye un modelo de contrato de UTE que regulará el vínculo entre Fabricaciones Militares y los futuros socios estratégicos. Bajo esta figura, las empresas conservarán su independencia jurídica mientras desarrollan en conjunto proyectos industriales y comerciales específicos por un plazo determinado.
La iniciativa se sustenta también en el nuevo marco jurídico de la compañía, tras su transformación en Sociedad Anónima Unipersonal (SAU). Esta estructura societaria habilita a la empresa a celebrar acuerdos comerciales y asociaciones estratégicas con mayor flexibilidad, fortaleciendo su capacidad de competir en el mercado.
El lanzamiento del concurso se da en un contexto marcado por décadas de desinversión que afectaron el desarrollo de la compañía.
Fabricaciones militares.
Fabricaciones Militares pasó de contar con diecisiete establecimientos industriales a operar actualmente con solo cuatro plantas, en un escenario caracterizado por obsolescencia tecnológica, limitaciones productivas y una fuerte necesidad de inversión.
En este marco, bajo el Gobierno de Milei, ya se había anticipado la intención de avanzar en alianzas con compañías internacionales del sector defensa. El objetivo es aprovechar la infraestructura existente, el capital humano especializado y el reconocimiento de productos como municiones, pólvoras, explosivos y materiales químicos, para recuperar capacidades industriales estratégicas.
La estrategia oficial apunta a que los nuevos socios aporten financiamiento, tecnología y acceso a mercados externos, permitiendo relanzar la producción sin resignar el abastecimiento prioritario a las Fuerzas Armadas Argentinas ante eventuales requerimientos del Estado.
De este modo, el Gobierno de Milei busca transformar una empresa históricamente perjudicada por la falta de inversión en un actor competitivo dentro del entramado industrial de defensa.