El Gobierno nacional inició el año con un nuevo superávit fiscal, reafirmando la consistencia del programa económico impulsado por el presidente Javier Milei y ejecutado por el Ministerio de Economía. En un contexto de fuertes presiones políticas y legislativas heredadas de 2025, el Sector Público Nacional (SPN) logró cerrar enero con resultado positivo tanto en el frente primario como en el financiero, una señal contundente de estabilidad macroeconómica.
El ministro de Economía, Luis Caputo, informó a través de la red social X que en enero el SPN alcanzó un superávit primario de $3.125.737 millones y un superávit financiero de $1.105.159 millones. Según precisó el funcionario, durante el mes se registraron ingresos extraordinarios por $1.039.903 millones, originados en los recursos generados por la licitación para la operación privada de las centrales hidroeléctricas del Comahue.

Caputo aclaró que, sin contabilizar esos ingresos excepcionales, el resultado igualmente hubiera sido positivo: el superávit primario habría ascendido a $2.085.834 millones y el financiero a $65.256 millones, lo que refuerza la solidez del equilibrio fiscal incluso sin factores extraordinarios.
En paralelo, el ministro detalló que en enero se abonaron intereses netos por $2.020.578 millones. Explicó que enero y julio son los meses de mayores pagos relativos de intereses, debido al vencimiento de los cupones de los títulos Bonares y Globales, descartando así cualquier interpretación que relativice el esfuerzo fiscal realizado por la actual administración.
Desde el punto de vista del gasto, el gasto primario total se redujo 0,7% interanual en términos reales, mientras que los recursos destinados a jubilaciones y pensiones contributivas crecieron 2,8% i.a. y la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó 4,1% i.a., desmintiendo los discursos que insisten en asociar orden fiscal con ajuste social indiscriminado.
“El Ministerio de Economía continuará asegurando el ancla fiscal, pilar fundamental del programa económico y condición necesaria para la estabilidad y el crecimiento de la economía argentina”, afirmó Caputo. En ese marco, subrayó que el orden fiscal permitió devolver recursos al sector privado en forma de baja de impuestos por el equivalente al 2,5% del PIB desde el inicio de la gestión, una de las banderas centrales del gobierno libertario.









