El Gobierno argentino aprovechó el 197° aniversario de la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas para reforzar su reclamo de soberanía sobre el archipiélago y elevar el tono frente al avance del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas británicas e israelíes sin autorización de Buenos Aires.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería argentina calificó de "ilegales" las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos desarrolladas en áreas sujetas a disputa de soberanía y advirtió que la administración de Javier Milei ejercerá "todas las acciones disponibles" para impedir su concreción.
El Gobierno apuntó contra Rockhopper y Navitas
El documento oficial cuestionó directamente la Decisión Final de Inversión anunciada por las compañías Rockhopper Exploration PLC y Navitas Petroleum Development and Production Limited, responsables del desarrollo del yacimiento Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.
El megaproyecto contempla:
Una inversión inicial cercana a USD 2.100 millones.
El inicio de las perforaciones durante 2027.
El comienzo de la producción a partir de 2028.
Reservas recuperables superiores a los 1.000 millones de barriles de petróleo.
De concretarse, Sea Lion se convertiría en uno de los mayores desarrollos offshore del Atlántico Sur.
Sin embargo, el Gobierno argentino sostiene que la iniciativa viola el derecho internacional mientras persista la disputa de soberanía con el Reino Unido.















