El crecimiento sostenido de Vaca Muerta comenzó a transformar no solo la matriz energética de la Argentina, sino también la dinámica económica e inmobiliaria de la provincia de Neuquén. El récord de producción petrolera, la llegada de nuevas inversiones y el desembarco de empresas vinculadas a la actividad provocaron una fuerte expansión de la demanda de viviendas, oficinas y alquileres corporativos.
Durante abril de 2026, Neuquén alcanzó un nuevo máximo histórico de extracción de petróleo y registró un incremento interanual del 36,18%. De los 891.704 barriles diarios producidos en todo el país, el 70,5% correspondió a la Cuenca Neuquina, mientras que el 97% del crudo provincial provino de explotaciones no convencionales.














