El Gobierno nacional puso fin al esquema prohibitivo sobre los productos de nicotina y avanzó con una regulación integral que abarca vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina, con el objetivo de ordenar un mercado que hasta ahora operaba mayormente en la informalidad.
La medida fue oficializada a través de la resolución 549/2026, publicada en el Boletín Oficial, y establece por primera vez un sistema completo de control, registro y trazabilidad para estos productos .
Fin de la prohibición y golpe al mercado en negro
Hasta ahora, la venta de vapeadores y dispositivos electrónicos de nicotina estaba prohibida en la Argentina, lo que generó un circuito informal masivo sin controles sanitarios ni fiscales.
El nuevo esquema cambia el enfoque: en lugar de prohibir, el Estado pasa a regular y fiscalizar. Según fuentes oficiales, la medida busca desarticular el negocio del contrabando, que dominaba el mercado con productos sin control de calidad ni tributación.
Registro obligatorio y control total
La normativa establece que ningún producto podrá venderse sin estar previamente registrado. Además, los fabricantes deberán declarar la composición, cumplir estándares de calidad y respetar límites estrictos sobre:
Concentración de nicotina
Sustancias permitidas










