Los hechos que conmocionan a la opinión pública ocurrieron este miércoles 6 de mayo en la ciudad de Rosario, una zona que, a pesar del asedio histórico del crimen, hoy cuenta con un Estado nacional decidido a no retroceder un solo centímetro ante el terror. El objetivo del atentado fue la clínica Pilares del Rosario, un centro de rehabilitación ubicado en la calle Paraguay al 2000, en el corazón del barrio Abasto. La gravedad del suceso radica en que el responsable del establecimiento es Gabriel Dobkin, de 50 años, quien se desempeña como titular de la delegación local de la DAIA.
La trama del ataque comenzó por la tarde, cuando el servicio de paquetería Ocasa entregó una encomienda que generó sospechas inmediatas, ya que no había sido solicitada por el personal de la clínica. Ante la alerta, se solicitó la intervención de la brigada de explosivos de la Unidad Regional II, cuyo personal técnico actuó con la celeridad que los tiempos actuales demandan.












