En un contexto de reformas estructurales impulsadas desde el Gobierno de Javier Milei, el Hospital Garrahan anunció que avanza con en un proceso de reorganización que busca optimizar el uso de los recursos públicos, eliminar irregularidades históricas, mejorar el salario de los residentes, y garantizar una mejor atención para miles de niños.
Como parte de esta transformación, las autoridades del hospital comenzaron a aplicar una serie de medidas destinadas a transparentar la gestión y jerarquizar la labor médica.
En línea con los principios de orden y eficiencia que promueve el presidente Javier Milei, el Garrahan inició una auditoría exhaustiva de su estructura interna, detectando y corrigiendo desvíos presupuestarios y gastos que no estaban destinados a fortalecer la atención pediátrica.











