Según un informe del Poder Ejecutivo, en el año 2000, el INCAA tenía alrededor de 90 empleados, mientras que al asumir la actual administración, la cifra había aumentado a más de 900, lo que representaba un 42% del presupuesto destinado a sueldos. Este incremento desproporcionado de personal, junto con la asignación de tareas ajenas a sus funciones originales, llevó a que en el ejercicio anterior se necesitaran aportes extraordinarios del Tesoro Nacional para cubrir gastos operativos.
El decreto también establece que el Fondo de Fomento Cinematográfico se aplicará a los gastos de personal, gastos generales e inversiones requeridas para el funcionamiento del INCAA, pero sin superar el 20% del total de los recursos anuales recibidos. Esta normativa entrará en vigor a partir del 1º de junio de 2025.
En un esfuerzo por garantizar una distribución más equitativa de los fondos y fomentar la calidad de las producciones, el INCAA también evaluará la aptitud de los proyectos a ser subsidiados, tomando en cuenta la presentación de un plan completo de producción y financiamiento acreditado. El monto del subsidio no podrá exceder el 20% del Fondo de Fomento Cinematográfico ni representar más del 50% del costo total de producción del proyecto.
Con este nuevo marco normativo, el gobierno busca racionalizar recursos y priorizar la exhibición y recuperación de fondos otorgados, dejando de lado preferencias ideológicas en la asignación de subsidios. Se espera que estas modificaciones promuevan una producción audiovisual más competitiva y alineada con los intereses tanto de los contribuyentes como de los espectadores.
La nueva reglamentación también establece que los miembros de la Asamblea Federal y del Consejo Asesor desempeñarán sus cargos “ad honorem”. Además, para incrementar la transparencia y participación, se considerarán representativas las entidades con personería jurídica o gremial que agrupen al menos una quinta parte de los profesionales del sector y que hayan tenido actividad en los dos años anteriores.