Diversas agrupaciones feministas, organizaciones sociales, sindicatos y dirigentes vinculados a espacios de izquierda definieron que este año la principal movilización por el Día Internacional de la Mujer en la Argentina se realizará el lunes 9 de marzo, un día después de la fecha tradicional del 8M. Demostrando que con estos encuentros no buscan respaldar a las mujeres sino utilizar el día para hacer política en contra del Gobierno.
La decisión fue tomada durante la última asamblea transfeminista realizada el martes por la noche, donde participaron distintos colectivos que desde hace años coordinan las convocatorias para esta jornada. Tras varias horas de debate, los organizadores resolvieron llamar a un paro y movilización desde el Congreso hacia Plaza de Mayo el día siguiente a la conmemoración oficial.
El anuncio generó sorpresa y rápidamente se volvió tema de discusión en redes sociales, donde muchos usuarios cuestionaron el cambio de fecha.

La modificación del cronograma despertó un fuerte debate en internet. Mientras las organizaciones explicaron que la decisión surgió del consenso entre distintos sectores que participan de las asambleas, muchos usuarios consideraron insólito que la marcha central no se realice el mismo día del 8 de marzo.
De hecho, numerosas mujeres expresaron en redes que igualmente se movilizarán el 8 de marzo, respetando la fecha histórica en la que se conmemora el Día Internacional de la Mujer.









