En un momento en que el Gobierno de Javier Milei trabaja intensamente para reducir el tamaño del Estado y bajar los impuestos, varios municipios controlados por intendentes kirchneristas actúan en sentido contrario, asfixiando a comerciantes y consumidores con aumentos injustificados en las tasas municipales.
Un ejemplo destacado es el caso del Municipio de Lanús, donde el intendente kirchnerista Julián Álvarez fue duramente criticado luego de haber aumentado la Tasa de Seguridad e Higiene (TSH) del 2,3% al 6% para los grandes hipermercados. Este incremento, que se aplica a cadenas como Coto, Changomás y Vea, llevó a estas empresas a trasladar directamente el costo a los consumidores.
Desde el lunes pasado, las sucursales de estas cadenas en Lanús subieron sus precios un 3,3% para compensar el incremento en la tasa municipal. Productos básicos como el kilo de azúcar o la harina, por ejemplo, tienen precios más altos en Lanús en comparación con otras localidades cercanas como Lomas de Zamora, Avellaneda o Quilmes.
El impacto es claro: mientras que en Lomas de Zamora el kilo de azúcar de la marca "Chango" cuesta $1.055, en Lanús el precio asciende a $1.099. Similar situación ocurre con la harina "Blancaflor 000", que cuesta $1.093 en Lomas y $1.139 en Lanús. Este aumento afecta gravemente el bolsillo de los consumidores.
Las empresas respondieron informando a los clientes a través de carteles en sus sucursales y tickets de compra, explicando que el aumento de precios se debe directamente a las políticas municipales. Es la primera vez que las grandes cadenas de supermercados deciden visibilizar de manera tan clara la relación entre las subas de tasas municipales y el aumento de precios.








