La inversión de US$76 millones en Vista Energy representa el 18,1% de la cartera de Thiel Macro y se convierte en la segunda mayor posición, solo superada por Amazon.
En este escenario de resurgimiento nacional, bajo el gobierno de Javier Milei, la primera gran apuesta en el país por parte de uno de los inversores más influyentes de Silicon Valley, Peter Thiel, ha sacudido los tableros financieros internacionales. A través de su vehículo de inversión, Thiel Macro LLC, el influyente inversor de origen alemán adquirió una participación de US$ 76 millones en Vista Energy, la mayor exportadora de petróleo de Argentina.
De acuerdo con la presentación regulatoria difundida el 14 de agosto ante la Securities & Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, la posición declarada al 30 de junio de 2026 asciende a 1.189.792 ADS (aproximadamente 1,2 millones de acciones). Esta extraordinaria tenencia equivale al 18,1% de la cartera bursátil total reportada por el fondo, la cual asciende a US$ 418,7 millones.
Peter Thiel
El dato verdaderamente demoledor para los detractores del modelo es que esta inversión posiciona a la petrolera argentina como la segunda mayor posición de todo el portafolio de Thiel, quedando únicamente por detrás del gigante tecnológico AmazonInc..
Asimismo, Vista Energy ostenta la exclusividad geográfica de ser la única empresa extranjera (fuera de Estados Unidos) incluida en la selecta y ultra-concentrada cartera del fondo, que cuenta con apenas ocho compañías en total, compartiendo podio con nombres de la talla de Amazon, Vistra, American Electric Power, DTE Energy, FirstEnergy, CMS Energy y X-energy.
Con este movimiento, el cofundador de PayPal (junto a Elon Musk) y principal accionista de Palantir —empresa de big data con contratos clave con la CIA, el FBI y el ICE, y cuya fortuna personal ronda los US$ 30.000 millones— demuestra un respaldo absoluto al rumbo macroeconómico argentino.
La firma elegida para este histórico desembarco es Vista Energy, el principal productor independiente de petróleo y el mayor exportador de crudo del país, fundada en 2017 y liderada por el prestigioso empresario argentino Miguel Galuccio.
El crecimiento de la compañía bajo una gestión eficiente es asombroso. Al cierre del segundo trimestre de este año, la producción total de Vista alcanzó los 156.000 barriles equivalentes de petróleo por día (boe/d), registrando un imponente incremento interanual del 32%.
Este salto productivo estuvo impulsado por el desarrollo de sus activos en Vaca Muerta y la exitosa consolidación de las operaciones de Equinor en los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro concretada en mayo, la cual incorporó 22.000 barriles diarios.
Peter Thiel
En el desglose de sus métricas operativas priman los números superlativos:
La producción de petróleo neto se situó en 135.000 barriles por día (un 33% de aumento interanual).
El costo de extracción (lifting cost) descendió un 4% para ubicarse en apenas $4,5 dólares por boe.
Las exportaciones de petróleo de la compañía aumentaron un 54% interanual, tocando los 8.6 millones de barriles durante el trimestre y abarcando el 72% (con promedios históricos de 70%) del volumen total de ventas de crudo de la empresa.
Este fenomenal avance exportador, potenciado desde la adquisición de los activos de Petronas en abril de 2025, se verá fuertemente expandido a partir de 2025 con la puesta en marcha del estratégico oleoducto y puerto de shale oil VMOS, un proyecto de infraestructura clave en el que Vista posee participación activa.
Como bien señaló el propio Galuccio, en apenas 8 años la petrolera pasó de ser una startup a consolidarse como un gigante indiscutible.
Más allá del indudable atractivo financiero, la apuesta de Thiel reposa sobre una profunda afinidad ideológica libertaria y una visión geopolítica compartida con el presidente Javier Milei.
El magnate tecnológico, que ha trasladado parte de su vida personal al país comprando una mansión en Barrioparque, inscribiendo a sus hijas en colegios de la Ciudad de Buenos Aires y jugando torneos de ajedrez en un club de Almagro, se reunió en la Casa Rosada con Milei y su equipo económico —integrado por el ministro Luis Caputo y el asesor Santiago Caputo—.
Peter Thiel
En dicho encuentro, Milei catalogó a Thiel con entusiasmo: "Es un anarcocapitalista que encuentra a un anarcocapitalista que está llevando las cosas a la realidad y que está funcionando". El mandatario relató que el magnate le planteó la pregunta más sagaz de su visita: "¿Cómo se sostiene esto en el tiempo?".
A lo que Milei respondió con firmeza detallando la velocidad de su armado político nacional —donde su hermana construyó un partido en seis meses en los veinticuatro distritos ganando dieciséis de los veinticuatro en la última elección— y remarcó que la máxima garantía a largo plazo es la batalla cultural.
Durante la charla, abordaron también el impuesto a la riqueza, concluyendo bajo una perspectiva moral inquebrantable: "Más allá de la cuestión técnica, hay que preguntarse si la envidia está bien o mal. Y está mal".
La consagración de esta gran alianza se materializará los próximos 1 y 2 de septiembre, cuando Peter Thiel sea el disertante estrella en el Hotel Sheraton de Retiro en el Foro “Vientos de Cambio”. Organizado por la Fundación Libertad y Progreso bajo la dirección de Agustín Etchebarne, y con la presencia estelar de ministros como Luis Caputo, Federico Sturzenegger y el secretario de Política Económica José Luis Daza, el evento marcará un hito histórico donde el capital más inteligente del planeta ratificará que, bajo el cielo libertario de Javier Milei, la Argentina ha vuelto a ser el faro del capitalismo global
Hoy, colosos globales como Chevron Corp. y el multimillonario petrolero Harold Hamm aumentan agresivamente su presencia en la cuenca shale, atraídos por el nuevo clima de negocios y las audaces herramientas institucionales como el Super RIGI, una iniciativa parlamentaria diseñada para otorgar masivos beneficios a proyectos de inversión superiores a los US$ 1.000 millones en sectores estratégicos de vanguardia, incluyendo la inteligencia artificial, reactores nucleares pequeños y grandes centros de datos.