Este jueves, Israel bombardeó la costa oeste y varias zonas del interior de Yemen, con objetivos clave como el aeropuerto de Saná, en respuesta a los lanzamientos de misiles balísticos y drones hacia territorio israelí por parte de los terroristas hutíes, según anunciaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)
La aviación israelí llevó a cabo un ataque "basado en inteligencia" contra infraestructuras utilizadas por los hutíes en el aeropuerto de Saná, así como en las centrales energéticas de Hezyaz y Ras Kanatib, y otras posiciones en los puertos de Hodeida, Salif y Ras Kanatib, en la costa oeste, según un comunicado del Ejército israelí.
"Con la autorización de los planes de actuación por parte del jefe del Estado Mayor, el ministro de Defensa y el primer ministro, los aviones de combate de las Fuerzas Aéreas llevaron a cabo ataques dirigidos a objetivos militares del régimen terrorista hutí", informó el Ejército aproximadamente una hora después de los primeros informes sobre el ataque.

Israel asegura que estos objetivos eran utilizados por los hutíes para el contrabando de armas iraníes en la región, además de ser una puerta de entrada para altos cargos del régimen iraní.
"Este ataque es un ejemplo más de cómo los hutíes explotan infraestructuras civiles para fines militares", concluyó el Ejército israelí. También acusó al grupo armado yemení de depender de la financiación de Irán y actuar como un representante de la república islámica, atacando embarcaciones internacionales en el mar Arábigo, el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandab, con el fin de desestabilizar la región.
"Las fuerzas armadas no dudarán en tomar medidas a cualquier distancia frente a cualquier amenaza contra el Estado de Israel y sus ciudadanos", advirtieron de manera velada.









