El discurso incluyó un extenso apartado económico. Milei rechazó la distinción entre macroeconomía y microeconomía y sostuvo que “la macro es la suma de la micro”. “Salvo economistas de cuarta colgados en el tiempo, los serios hacen equilibrio general intertemporal”, ironizó. También respondió a las críticas sobre la supuesta falta de políticas sectoriales: “Gracias a los que dicen que este gobierno no se ocupa de la micro, porque eso demuestra que es un gobierno honesto. Elegir ganadores es lobby y corrupción pura”.
En ese sentido, defendió el liberalismo como marco de acción estatal. “Un gobierno liberal se dedica a nivelar la cancha, a respetar el derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada. Después, que compitan”, afirmó. Y reiteró que las políticas de gasto público para estimular el consumo son ejemplos de “ideas populares que no tienen por qué ser verdaderas”.
El Presidente destacó los resultados de su gestión: recordó que el Gobierno bajó el déficit fiscal consolidado de 15 puntos del PBI a 0, redujo impuestos por 2,5 puntos del PBI, cerró el déficit cuasifiscal a los seis meses y eliminó la mitad de los ministerios. “Demostramos que el ajuste se puede hacer y que sea expansivo”, sostuvo, y aseguró que su administración sacó a 12 millones de personas de la pobreza “eliminando a los gerentes de la pobreza”.
También mencionó que el programa económico resistió un “ataque especulativo” de 41.000 millones de dólares sobre la dolarización del M2 y ocho meses de cuestionamientos permanentes. “Sin embargo, el programa está de pie y hoy la Argentina vuelve a crecer”, subrayó.
Durante el cierre, Milei tuvo palabras elogiosas para el ministro de Economía Luis Caputo, a quien definió como “el mejor ministro de Economía de la historia” y bromeó con otorgarle “el premio al benefactor del año”, mientras prometió continuar con la baja del gasto y de los impuestos.
El evento se realizó en la sede del Yacht Club de Puerto Madero y contó con la asistencia de 400 invitados, entre funcionarios, empresarios del agro, la energía y las finanzas. El Presidente llegó minutos antes de las 21 y fue acompañado por gran parte de su gabinete. Antes de su discurso, tomó la palabra el titular de la fundación, Agustín Laje, quien convocó a “dar la batalla cultural” y afirmó que “el futuro es de derecha”.














