Banco de horas y jornadas más dinámicas
Otro punto clave es el banco de horas. La iniciativa habilita acuerdos por escrito para compensar horas extras con francos posteriores. Será voluntario y deberá quedar registrado el detalle de horas trabajadas y horas disponibles para descanso.
Los convenios colectivos podrán fijar jornadas máximas por promedio, siempre que se respeten 12 horas mínimas entre jornada y jornada y 35 horas de descanso semanal. El esquema permite días más largos seguidos de días más cortos, dentro del límite legal. Para el Gobierno, esto hace más eficiente la organización del trabajo en sectores con alta estacionalidad o picos de demanda.
Indemnizaciones, despidos y Fondos de Asistencia Laboral
La reforma cambia el corazón del sistema indemnizatorio. Se abre la puerta a reemplazar el modelo tradicional por fondos o seguros de cese laborales de base sectorial. Estarán financiados por aportes mensuales de los empleadores y actuarán como colchón ante despidos.
La base de cálculo incluirá salario básico, sumas habituales y antigüedad. Quedan afuera gratificaciones extraordinarias y se toma como referencia la remuneración normal y habitual devengada al menos seis meses en el último año. Se fijan topes y pisos: la base no podrá superar tres veces el salario promedio del convenio, ni ser inferior al 67% de ese valor.
El proyecto regula el pago fraccionado de las indemnizaciones y detalla beneficiarios en caso de fallecimiento del trabajador. En despidos sin causa, se mantiene la pauta de un mes de sueldo por año trabajado o fracción mayor a tres meses, sobre la mejor remuneración del último año.
















