En el tramo económico, el mandatario fue contundente: “Tengan confianza, no vamos a emitir un solo peso más. La inflación será un problema del pasado para mitad del año que viene. Se va a terminar la inflación en la Argentina”.
Asimismo, insistió en que la pobreza comenzó a descender tras los cambios implementados desde su asunción: “Es un espanto tener 12 millones de pobres, pero es mejor que lo que teníamos antes. Tenemos menos pobres, menos indigentes y más PBI en dólares. Vamos en la dirección correcta”.
Milei admitió que su gobierno debió desarrollar una nueva musculatura política: “No alcanza con la gestión; hubo que desarrollar músculo político. Esto no se cambia tirando piedras desde la tribuna, se gana metiendo los pies en el barro. Así es como se ganan las elecciones”.
En materia económica, confirmó que el equipo de Luis “Toto” Caputo trabaja en una reforma tributaria “para sacarle la bota del cuello al sector privado”. Entre aplausos, el Presidente saludó a su ministro, actualmente en Washington: “Los está escuchando desde Washington… ¡Saludos, Toto!”, lanzó con humor, mientras el estadio coreaba su nombre.
Finalmente, tras más de dos horas y media de acto, Milei se despidió envuelto en la bandera argentina al grito de “¡Viva la libertad, carajo!”, mientras sonaba Vamos por la gloria de La Beriso. “Estamos a mitad de camino de cruzar el río. No aflojen. Vamos por la reconstrucción de la Argentina libre”, concluyó el Presidente.