En un contexto regional marcado por tensiones políticas y denuncias por violaciones a los derechos humanos, el presidente Javier Milei encabezó en la Casa Rosada un encuentro cargado de simbolismo: recibió al gendarme argentino Nahuel Gallo, recientemente liberado tras permanecer 448 días detenido en Venezuela por decisión del régimen encabezado por el narcodictador, Nicolás Maduro. El mandatario estuvo acompañado por los ministros Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno, así como por la senadora Patricia Bullrich, una de las principales referentes del oficialismo en materia de seguridad.
El encuentro, que comenzó con algunos minutos de demora, constituye el primer contacto presencial entre Milei y el cabo primero de la Gendarmería Nacional desde su regreso al país el domingo 1° de marzo, luego de una liberación que fue posible gracias a gestiones institucionales en las que intervino la Asociación del Fútbol Argentino. Desde Balcarce 50 explicaron que la demora en concretar la reunión respondió a una decisión del Ejecutivo —canalizada a través del Ministerio de Seguridad— de permitir que el efectivo pudiera reinsertarse gradualmente en su vida cotidiana y reencontrarse con su familia tras el prolongado cautiverio.















