En una clara señal de reordenamiento estratégico en América del Sur, Argentina y Chile oficializaron una agenda común que prioriza la libertad económica, la seguridad y la cooperación bilateral. El comunicado conjunto difundido por las cancillerías de ambos países tras el encuentro entre Javier Milei y José Antonio Kast en la Casa Rosada sintetiza un alineamiento político e ideológico que busca proyectarse a nivel regional y global. El documento destaca que ambos mandatarios “constataron el alto nivel de coincidencias existentes entre ambos Gobiernos” y avanzaron sobre los principales ejes de la agenda bilateral, regional y global. La visita de Kast —primer viaje internacional desde su asunción el 11 de marzo— se enmarca además en la conmemoración de la Batalla de Maipú, símbolo histórico de cooperación entre ambos países, y refuerza una agenda orientada a “la defensa de los valores compartidos de la libertad, la democracia, la vida y la propiedad, y la promoción del crecimiento económico”.
Uno de los puntos más contundentes del comunicado es el respaldo explícito de Chile a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. En términos textuales, se subraya: “El presidente Kast reiteró el respaldo del Gobierno de Chile a los legítimos derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y reafirmó la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones a fin de encontrar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía”. El documento también resalta que Javier Milei agradeció este posicionamiento, reafirmando el valor estratégico del “tradicional apoyo del Gobierno de Chile en la Cuestión de las Islas Malvinas”, en un contexto donde la política exterior argentina busca recuperar firmeza y previsibilidad.

En el plano económico, el comunicado traza una hoja de ruta clara para potenciar el crecimiento a través del sector privado. Ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de “generar mejores condiciones para la atracción de inversiones recíprocas y externas; la expansión del comercio bilateral, regional y hacia terceros mercados; la integración y complementación energética y minera y la generación de oportunidades para el sector privado”. Este esquema se apoya en marcos ya vigentes como el Acuerdo de Complementación Económica ACE 35 Chile-Mercosur, el Acuerdo Comercial bilateral y el Tratado de Integración y Complementación Minera.
En materia de seguridad, el texto pone énfasis en la lucha contra el crimen organizado transnacional, estableciendo la importancia de “profundizar la cooperación bilateral, fortalecer el intercambio oportuno de información y buenas prácticas, y avanzar en el desarrollo de capacidades que contribuyan a la protección de sus ciudadanos”. En este punto, el canciller chileno agradeció expresamente “los esfuerzos desplegados y apoyo brindado” por la Argentina en el proceso de extradición del ciudadano chileno Galvarino Apablaza.










