El presidente reafirmó su postura histórica sobre temas vinculados a la vida en una entrevista con un medio español.
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El presidente Javier Milei fijó su posición sobre dos temas sensibles como el aborto y la eutanasia, en una entrevista concedida al medio español El Debate.
Sus declaraciones se produjeron en un contexto internacional marcado por la repercusión del caso de Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años asesinada por el Gobierno de Pedro Sánchez mediante la eutanasia, tras una dura vida en donde sufrió las consecuencias de las desastrosas medidas socialistas del presidente español.
La situación generó debate en torno al derecho a elegir, la autonomía individual y el rol del Estado frente a decisiones extremas relacionadas con la salud y la vida. En ese marco, el mandatario argentino también fue consultado sobre el aborto, vigente en el país desde 2020.
La entrevista a Milei.
Al respecto, Milei reafirmó su postura histórica: “Mi posición respecto al aborto es opuesta, porque yo considero que la vida se inicia desde la concepción”.
En línea con esa definición, profundizó su argumento: “La vida es un continuo donde hay dos momentos discretos, la concepción y la muerte. Cualquier interrupción en el medio es un asesinato”.
Las declaraciones del Presidente no representan un cambio en su discurso público. Desde antes de asumir el cargo, sostuvo una posición crítica hacia la legalización del aborto.
El presidente Javier Milei.
La eutanasia
Durante la misma entrevista, el jefe de Estado también fue consultado sobre la eutanasia. En este punto, marcó una diferencia entre su visión personal y su concepción sobre la libertad individual. “En lo personal, yo no estoy de acuerdo. Para mí la vida es un regalo que debemos honrar. Es un motivo de alegría que cada día podamos vivir”, expresó.
En su reflexión, Milei dejó en claro su postura ética respecto al valor de la vida, al señalar: “No puede ser peor estar muerto que tener una vida que no le gusta a alguien”. No obstante, también subrayó que no considera que el Estado deba intervenir en decisiones personales de este tipo.
“Mientras lo que haga una persona no dañe a otros, yo no me meto en la vida de los demás. La decisión final es suya”, afirmó, al destacar su enfoque basado en la autonomía individual.
En ese sentido, el Presidente explicó cómo actuaría frente a una situación concreta: “Yo hablaría con esa persona para convencerla de que no lo haga, pero sigue siendo su decisión”.
Las declaraciones reflejan la diferencia entre su postura personal, claramente contraria tanto al aborto como a la eutanasia, y su defensa de la libertad individual como principio rector.