El juez federal Martín Cormick, cercano al kirchnerismo y vinculado a La Cámpora, dejó sin efecto el protocolo antipiquetes aplicado por el Gobierno de Javier Milei.
La resolución del Ministerio de Seguridad Nacional, declarada nula por el juez K, había establecido el marco de actuación de las fuerzas de seguridad frente a manifestaciones violentas y cortes de calles, una de las herramientas centrales en materia de orden público implementadas durante la gestión de Patricia Bullrich y mantenidas posteriormente por la actual ministra Alejandra Monteoliva.
La decisión se adoptó a partir de una acción de amparo presentada por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que cuestionó la legalidad de la resolución 943/2023, norma con la que se puso en marcha el denominado protocolo antipiquetes. Tras analizar su contenido, el magistrado concluyó que el Ministerio de Seguridad avanzó sobre competencias que "no le corresponden".












