Uno de los principales argumentos utilizados por Pascual está relacionado con la incorporación al sistema penal de adolescentes de 14 y 15 años. Según el análisis de la jueza, el ingreso de nuevos jóvenes, sumado a una mayor permanencia de los detenidos, podría provocar un colapso inmediato en los institutos de menores.
La resolución sostiene además que las deficiencias en los espacios destinados a educación y formación laboral pueden terminar teniendo consecuencias sobre la propia seguridad ciudadana. En ese sentido, la magistrada advirtió que el hacinamiento podría "incrementar los niveles de violencia" cuando los jóvenes delincuentes recuperen su libertad.













