El gobernador kirchnerista de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, enfrenta una deuda de 217 mil millones de pesos para los hospitales SAMIC, que funcionan con un modelo de financiamiento mixto entre Nación, Provincia y, en algunos casos, los municipios.
Estos centros de alta complejidad, ubicados en La Matanza, Cañuelas, Esteban Echeverría y Florencio Varela, dependen de recursos que la administración provincial no ha cubierto, según informó el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Mario Lugones.
El impacto de la deuda en los hospitales SAMIC
La deuda acumulada supera el presupuesto anual asignado a estos hospitales, fijado en 219 mil millones de pesos para 2023. Fuentes del Ministerio de Salud advirtieron que esta situación "impacta directamente en el servicio brindado a la gente", ya que afecta el funcionamiento y la provisión de recursos en estos hospitales de alta complejidad.
A pesar de la deuda, el Gobierno nacional se comprometió a no interrumpir el financiamiento de los hospitales SAMIC, que atienden a sectores vulnerables de la población.
Sin embargo, evalúa mecanismos para recuperar la deuda, que representa el 79,4% del total acumulado desde 2016.










