El conflicto comenzó cuando Musk calificó el proyecto de ley como una “abominación repugnante” y advirtió que podría llevar a Estados Unidos a la bancarrota, debido a que la legislación aumentaría el déficit en más de 2,5 billones de dólares.
Trump respondió expresando su “gran decepción” con Musk, acusándolo de actuar por interés propio tras enterarse de los recortes al mandato de vehículos eléctricos. Afirmó que Musk había apoyado previamente el proyecto y que su cambio de postura fue repentino.
Sin embargo, en su cuenta oficial de X, Musk expresó: “¡Falso! Este proyecto de ley nunca me fue mostrado ni una sola vez y fue aprobado en plena noche tan rápido que casi nadie en el Congreso pudo siquiera leerlo”, cuestionando la transparencia del procedimiento legislativo. Además, sostuvo que “mantienen los recortes de incentivos para vehículos eléctricos y energía solar, aunque no tocan los subsidios al petróleo y al gas. ¡Muy injusto!”.











