Este martes, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó un impuesto mínimo del 15% sobre las ganancias de las multinacionales, alineándose con la propuesta global promovida por la OCDE. Ahora, el proyecto deberá ser discutido en el Senado.
La iniciativa, respaldada por el Gobierno del presidente socialista Luiz Inácio Lula da Silva, impactará a las empresas que facturen más de 750 millones de euros anuales en al menos dos de los últimos cuatro años fiscales y que actualmente paguen menos del 15% en impuestos.
"Varias naciones ya adoptaron o están en proceso de adoptar reglas semejantes, lo que refuerza la importancia de la adhesión de Brasil a ese movimiento global", destacó el diputado Joaquim Passarinho, encargado del proyecto, quien parece no darse cuenta de las graves consecuencias que traerá esta medida.
Según estimaciones del Ministerio de Economía brasileño, 957 grupos empresariales establecidos en Brasil serán afectados por el nuevo impuesto, que se espera que genere 3.400 millones de reales en 2026 y 7.300 millones de reales en 2027, con un aumento gradual.













