Mientras la Justicia avanza sobre maniobras de lavado de dinero y uso de testaferros, el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, quedó expuesto una vez más. Esta vez fue expuesto como el articulador de una red de medios de comunicación que funciona como "escudo político y mediático" de la conducción del "Chiqui" Tapia.
Canales de streaming y portales digitales como Carnaval, Data Clave y Doble Amarilla operan de manera coordinada para respaldar a la AFA. Además, relativizan las investigaciones judiciales y cargan contra el Gobierno de Javier Milei, al que acusan de impulsar una supuesta “embestida” contra el fútbol argentino.
“Son nuestros fierros mediáticos”, admitió una fuente cercana a Toviggino, en una definición que grafica el rol paraoficial que cumplen estos espacios.

Medios alineados y un mensaje común
Bajo consignas como “El fútbol une lo que la ideología divide”, la red impulsada por Toviggino reúne periodistas, dirigentes deportivos y figuras mediáticas con trayectorias diversas. Sin embargo, la línea editorial es homogénea: defensa de la AFA, respaldo a Tapia y críticas al proyecto del Gobierno para habilitar las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
Tanto Data Clave como Doble Amarilla publican de manera recurrente contenidos que presentan a la AFA como víctima de una “persecución política”. Al mismo tiempo, atacan a funcionarios, dirigentes y empresarios que cuestionan el ineficiente esquema actual del fútbol argentino.
En paralelo, estos medios sostienen una narrativa favorable al kirchnerismo y al entramado dirigencial del fútbol sudamericano. Elogian a figuras como Juan Román Riquelme, Alejandro Domínguez o Gianni Infantino, en sintonía con los intereses de la conducción de la AFA.
Victimización frente a la Justicia
El patrón se repite cada vez que una investigación judicial avanza sobre el entorno de Toviggino. Tras un allanamiento vinculado a causas por presunto lavado de dinero, Data Clave tituló: “Allanaron la vivienda del dirigente cercano a Carrió, Matías Yofe: lo investigan por extorsiones”. Lo que se busca es correr el foco de las denuncias contra la AFA y desacreditar a los denunciantes.









