Agrupaciones mapuches de Neuquén y Río Negro amenazaron este martes sobre "graves consecuencias" tras la decisión del Gobierno de Javier Milei de poner fin a la emergencia en tierras indígenas, y señalaron que sus demandas "no cesarán, pero sí se endurecerán".
En la provincia petrolera, la medida de la administración libertaria coincidió con una protesta de la "Confederación Mapuche" frente a la Casa de Gobierno, con motivo del primer aniversario de la gestión del gobernador Rolando Figueroa.
Durante la manifestación, los mapuches exigieron al mandatario que "suspender la entrega de permisos o concesiones petroleras en territorios comunitarios donde no se haya realizado la consulta previa".
Además, expresaron su rechazo a la decisión del presidente Javier Milei de terminar con la emergencia territorial de los pueblos indígenas.
El reclamo combina la supuesta reivindicación territorial con intereses económicos relacionados con la explotación de Vaca Muerta.
Sin embargo, fuentes del gobierno revelaron que "en varios sectores donde aseguran tener arraigo ancestral, no había nadie hasta que el proyecto Vaca Muerta comenzó a tener forma. No es más que un oportunismo inmobiliario".
En Villa la Angostura, donde avanza la construcción de la inconclusa ruta de Circunvalación, miembros de la comunidad Paicil Antriao se asentaron a lo largo de esa traza para frenar el avance de la obra y negociar indemnizaciones por expropiación a cambio de nuevos lotes fiscales. "El modus operandi, en el caso de Vaca Muerta, es similar", señalaron desde el Gobierno.
La emergencia en cuanto a la posesión y propiedad de tierras ocupadas por los indígenas estaba establecida en el artículo 1° de la polémica Ley 26.160, promulgada en 2006. Esta normativa se convirtió en el principal argumento de las comunidades involucradas en disputas territoriales en la Patagonia.








