Lumilagro quedó en el centro del debate tras un mensaje en redes sociales. La histórica marca de termos defendió su estrategia de transformación para mantenerse competitiva en un mercado cada vez más exigente.
La empresa planteó una pregunta directa: “¿Preferirías pagar $100 mil más por un termo?”. El mensaje apuntó a explicar su decisión de reducir costos y adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.
Lejos de ser una provocación vacía, la postura refleja un dilema real: precio accesible o producción ineficiente.
Competitividad o precios inaccesibles: el dilema del mercado
Lumilagro explicó que su reconversión busca garantizar su continuidad. La empresa dejó de producir parte de sus termos en el país para enfocarse en la importación y así ofrecer productos más competitivos.
Sin estos cambios, los precios hubieran sido mucho más altos. En un contexto económico complejo, eso habría reducido aún más las ventas.
El mensaje de la compañía fue claro: adaptarse o desaparecer.
Una transformación necesaria para sobrevivir

La reconversión no es nueva. Lumilagro ya había atravesado cambios similares en su historia. En los años 70, la empresa dejó atrás procesos manuales para automatizar su producción.








