El Gobierno de Javier Milei no destinó fondos públicos para la realización de la marcha del orgullo LGBT, en donde, como se anticipaba, fue estrictamente política.
Esta decisión, lejos de ser una acción discriminatoria, fue un acto de responsabilidad fiscal, justicia y sentido común. Luego de décadas en donde el Estado financiaba, con el dinero de los trabajadores, todo tipo de caprichos ideológicos y sexuales, eso llegó a su fin.
La marcha del orgullo LGBT en Argentina tuvo, como siempre, una clara inclinación política de izquierda, en donde se defendió a políticos socialistas y se criticó a todos aquellos que no pensaban como ellos.
En el evento del día de hoy hubo, entre otras cosas, mensajes en contra de las medidas económicas del presidente Javier Milei, consideradas "discriminatorias" por los participantes de la marcha.
Lemas como "No hay libertad sin derechos ni políticas públicas" y "No hay libertad con ajuste y represión" marcaron la movilización kirchnerista, junto con la demanda de una "Ley Integral Trans y una Ley Antidiscriminatoria ya".















