Mario Riorda, reconocido consultor político y estratega de campañas electorales de la izquierda, ha escapado de Uruguay rumbo a Argentina tras ser implicado en un escándalo de instalación de fake news contra el candidato presidencial Andrés Ojeda.
La denuncia sostiene que Riorda, cercano al kirchnerismo y asesor del candidato uruguayo Yamandú Orsi, supervisó una operación destinada a instalar fake news contra opositores y espiar a comunicadores que investigaban los vínculos políticos entre el Frente Amplio uruguayo y el kirchnerismo argentino.
Según informes, las actividades de espionaje buscaban frenar la difusión de información incómoda para Orsi y sus aliados.
Negre había cuestionado la transparencia de los lazos entre ambos movimientos políticos, destacando cómo los intereses ideológicos cruzaban fronteras, y se señalaba a Orsi como quien podría implementar las políticas kirchneristas en Uruguay.
Al describir esta operatoria, Riorda impulsó estas tácticas de espionaje para desactivar e intimidar a sus críticos.
A medida que el escándalo se intensificaba, también surgieron nuevas acusaciones que apuntaban a que la operación no solo estaba dirigida a periodistas, sino también a políticos opositores, como Andrés Ojeda, candidato presidencial en Uruguay y firme detractor de las políticas del Frente Amplio.
Huida de Riorda y sus posibles repercusiones
Ante la creciente presión mediática, Riorda abandonó Uruguay, refugiándose en Argentina, país donde mantiene conexiones políticas cercanas al kirchnerismo que podrían brindarle una cierta protección mientras las denuncias siguen creciendo.
Mario RIorda eligió el silencio ante las preguntas de Negre
Su salida del país ha sido interpretada por algunos sectores como una admisión implícita de su implicación.
El impacto de este escándalo en la carrera política de Orsi y en las elecciones uruguayas es todavía incierto, pero la controversia ya ha sembrado dudas sobre la ética de su campaña y sus conexiones con el kirchnerismo.
La evolución de este caso podría tener profundas repercusiones tanto en el plano político como en el judicial.